miércoles, 2 de noviembre de 2016

HISTORIA DE UNA PILA DE COMPOST. PARTE I.

En coherencia con lo publicado aquí va la primera publicación relatando entre letras e imágenes los primeros pasos que llevamos a cabo en la Finca El Pilón. 

La pila tapada el día 30/10/2016 se mantenía ayer 1/11/2016 a 61º, respiramos aliviados por la pequeña bajada que nos garantiza que nuestro futuro fertilizante no se llegará a "quemar". Lo bueno es que al superar con creces el rango de temperaturas mínimas de 40º a 55º tenemos la tranquilidad de que nuestro "oro" se está higienizando correctamente.



En esta segunda imagen podemos ver la base de una pila, compuesta principalmente de restos gruesos de poda reciente y/o de restos no descompuestos de la pila anterior, de unos 30-40 cm de espesor. ¿Con qué fin? Obtener aireación y permeabilidad, evitando problemas de encharcamiento y/o pudrición, y favoreciendo una descomposición aerobia con sus consiguientes microorganismos beneficiosos.


Hemos aportado capas sucesivas con una proporción de 3 carretillas de estiércol de burra y/o gallinaza con sus respectivas camas x 3 carretillas de restos de poda de lavandas, romeros y altavacas. La combinación entra la densidad del estiércol con los respiraderos creados por la forma arbustiva de nuestros setos continúa velando por la correcta aireación de este macroorganismo. Haciendo un inciso, me gustaría recalcar que, en buena medida la riqueza y variabilidad de las materias primas con la que enriquezcamos a nuestra pila es directamente proporcional a la calidad del compost resultante. Es por ello que nosotros empleamos dos tipos de estiércoles y camas distintos con sus distintas riquezas, así como restos de cosecha y de setos todos ellos en policultivo. 


El objetivo es llegar al 1,50 de altura, como mínimo. Como se puede inferir de la imagen las medidas de nuestras pilas son de aproximadamente; 1,5 de ancho x min. 1.5 de alto x ¿? lo que se pueda trabajar y dar de comer de largo. Así que seguimos alimentando mediante capas, a mí personalmente me recuerda a hacer una tarta, pero a lo bestia jaja. lo malo es que pese a que en las imágenes parece fácil, la construcción de la pila ha de ser pensada para su estabilidad, no es hacer un "montón". Para ello trataremos de marcar primero los bordes, e ir asegurándolos de fuera hacia dentro guardando ramas gruesas para afianzar y airear el centro. Es importante alternar los sentidos de las ramas en las capas y apretar un poco tras ponerlas, con estos trucos y la inestimable ayuda de la práctica, conseguirán que no se les caiga, ¡seguro!


Hay algo que nos gustaría aclarar, hemos querido compartir con ustedes nuestra manera de obtener compost, porque con el tiempo hemos comprobado que es la que más se adapta a nuestras circunstancias, y por ello es para nosotros, la más rentable energética, temporal, productiva y económicamente. Ello no quiere decir que lo sea también para todas las demás realidades, les animo a que busquen el principio y no recetas, para que ustedes con sus condicionantes o potencialidades personales puedan extrapolarlo e integrarlo a sus circunstancias. 

¿Te ha gustado? Dínoslo o difúndelo. ¿No te ha gustado? !Ayúdanos a mejorar¡ Nosotros, con tu apoyo, seguiremos trabajando e intentando mejorar, contándoles la historia de nuestra pila de compost, nuestro querido "macroorganismo".

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